Tendinosis

          El avance de las ciencias médicas del último siglo ha escudriñado en campos del conocimiento hasta el detalle más insignificante. Pensamos haber explorado todas las patologías, todos los tejidos, todos los órganos y aparatos… y de repente nos damos cuenta que tenemos todo por resolver. O porque nos hemos equivocado en el estudio y sus conclusiones o porque hemos dejado suelto un gran tema. Eso ocurre con el tejido conectivo, el más frecuente del organismo, el que “conecta”, une, amalgama los demás, el que sirve de sostén a las células, el que -cuando es tendón- sirve de tránsito al músculo que se inserta en el hueso, el que -cuando es ligamento- sujeta una articulación.

          Podríamos decir que el tejido conectivo es el más frecuente y el menos conocido de los tejidos orgánicos.

          Conforma muchas estructuras, entre ellas los tendones. Y son precisamente los tendones, asiento de una patología que trae de cabeza a deportistas y traumatólogos. Las llamadas tendinitis constituyen un capítulo pendiente. Las tendinitis de rotuliano y de Aquiles son procesos invalidantes, de larguísima duración y muy difícil tratamiento.

          El desconocimiento de esta patología se hace evidente en lo más elemental ya que todavía estamos discutiendo la nomenclatura. Parece que podemos partir de un acuerdo: los procesos agudos que afectan al tendón son tendinitis. Genéricamente hablaremos de tendinopatías y cuando se trata de procesos crónicos, degenerativos, es más propio hablar de tendinosis.

6 Comentarios

  • Leti
    29/10/2010
  • Eduardo
    29/10/2010
  • Myriam
    14/01/2012
  • Eduardo
    22/01/2012
  • jon
    27/10/2012
  • Eduardo
    17/02/2013