La patología más habitual del antepié, el hallux valgus, es una deformidad que en diferentes grados afecta al primer dedo y, sucesivamente, al resto en la medida en la que esa deformidad progresa. El famoso juanete es un abultamiento de la cabeza del primer metatarsiano, una exostosis, que es más evidente a medida que el dedo se desvía en valgo, es decir hacia fuera respecto al eje corporal. El segundo dedo puede retraerse con una deformidad en “garra” o también “en martillo” que puede ir afectando al resto de los dedos. Hablamos de “hallux rigidus” cuando la degeneración artrósica de la articulación entre el primer metatarsiano y la primera falange del dedo gordo provoca una rigidez articular. Todas estas deformidades, y prácticamente cualquier patología del antepié, pueden ser reparadas aplicando la llamada Cirugía Percutánea del Pie.