Hay pacientes que infunden temor. Ves a una señora entrada en kilos y años, con cara de sufrir pero muy resuelta, que entra en la consulta con paso firme, como dominando, seguida de un marido delgadito que actúa como porteador de una tonelada de radiografías y… ¡ya está!, conoces la primera frase con pequeñas variantes antes de que abra la boca: “Doctor, no sabe lo que sufro -y no soy de las que se quejan- con este dolor de espalda” Y me preparo para una larguísima sesión de psico-traumatología para la que previamente me declaro absolutamente incapacitado. .. Los datos iniciales pueden combinarse en todas las variaciones posibles. Por ejemplo: el paciente puede llegar cargado de radiografías pero ser joven y de complexión atlética. El gesto facial, el sentimiento que se transparenta por debajo de su expresión, puede indicar un deportista activo con una lesión crónica que no acaba de resolver o un deportista ocasional, fuera de la edad de competición, que ha consultado a toda la población de traumatólogos en varios kilómetros a la redonda.

          El que hoy entra, transmite buenas vibraciones. En mitad de la veintena, expresión relajada, complexión atlética, firme -pero no triturante- apretón de manos, sabe dialogar, habla y escucha…

          -Soy judoka. He sufrido varias luxaciones de hombro y la última ni siquiera estaba entrenando. Fue un gesto de lo más inocente con el brazo levantado, lo roté hacia fuera y se salió. Tampoco costó mucho reducirlo. Entró muy fácil, no como en las primeras ocasiones, cuando incluso el especialista del hospital tenía muchas dificultades para hacerlo. Cuando se luxó por segunda vez me hablaron de operar pero hasta hoy no me lo había planteado. Ahora sí porque veo que esto no tiene solución, que se va a luxar con cualquier movimiento. Y eso limita totalmente la posibilidad de hacer deporte y hasta de hacer una vida normal..

          La consulta sigue el guión habitual: interrogatorio sobre todas las circunstancias que rodean la lesión, exploración física, estudio de las pruebas complementarias y conclusiones, que expongo con la mayor claridad posible. Me ayudo de la maqueta de un hombro para que la explicación sea comprensible.

          -Tu hombro es inestable sin ninguna duda. Estás expuesto a que se vuelva a luxar en cualquier movimiento de separación del brazo, levantado por encima de la horizontal y con una pequeña rotación externa. Te puede pasar practicando tu deporte pero también con esfuerzos más triviales, incluso con un gesto forzado del hombro mientras duermes. En esas condiciones, creo, la mejor solución es operarte.

          -¿Por artroscopia?..

          -Esa es la idea. El resultado de las técnicas abiertas y de la artroscopia se han igualado y no hay ni color en la comodidad que supone la operación sin tener que abrir el hombro.

          -Estoy dispuesto a operarme y, cuanto antes, mejor. ¿Cómo sería la operación?¿Cuánto tiempo tardaría en recuperarme?..
          -En tu caso, ya que no hay una lesión ósea acompañando a la de la de partes blandas, necesitamos coser y retensar cápsula y ligamentos. A través del artroscopio podemos ver tu lesión en un monitor de TV. Colocaremos unos anclajes en el hueso. A través de los anclajes pasan hilos de sutura con los que cosemos la rotura, fijándola con tensión al hueso. Así queda reparada la lesión y evitamos, si todo transcurre con normalidad, que el hueso vuelva a salir de su sitio.
Apoyo la explicación señalando la posición de las estructuras mencionadas sobre la maqueta, me detengo un instante para que mi explicación sea asimilada y termino respondiendo a la segunda cuestión planteada.?..
          -El período de recuperación es variable, dependiendo de cada paciente y de la técnica empleada. En tu caso calculo un período de inmovilización de tres semanas, ejercicios de rehabilitación muy suaves y progresivos de la tercera a la sexta y trabajo de intensidad a partir de entonces. Después del tercer mes podrías volver a la práctica de cualquier deporte, según la movilidad conseguida, el tono muscular y tu estado emocional. En cualquier caso, deberás meditar sobre la conveniencia de volver a practicar un deporte que te ha producido una lesión muy importante que podría reproducirse y tener una solución más difícil porque sería llover sobre mojado. Has de considerar que si tus ligamentos se han roto partiendo de una situación de normalidad, las posibilidades han de aumentar, lógicamente, en el caso de un hombro previamente lesionado y tratado quirúrgicamente. Pero de eso ya tendremos tiempo de hablar.