Espolón calcáneo

          Un dolor intenso en la planta del pie se debe, en la mayoría de los casos, a una fascitis plantar o, en su forma crónica y degenerativa, a un espolón calcáneo. La apariencia radiográfica del espolón es la de un pico óseo que ha crecido al calcáneo. En realidad se trata de la calcificación de la fascia en el punto de inserción. La impresión del paciente es que el espolón se le clava en partes blandas. En realidad, el dolor es consecuencia de una inflamación muy florida, clínica y radiográficamente.

          La solución comienza por el estudio y corrección de las causas predisponentes, con plantillas a medida o con sistemas de apoyo que resten tensión a la fascia (tobilleras con almohadilla plantar como las Air Heel), continúa con medidas más drásticas como la aplicación de ondas de choque y hasta más agresivas, como la aplicación de infiltraciones locales, una vez vencida la resistencia del paciente que llega aleccionado por todo el entorno social contra esta posibiilidad.

          La solución quirúrgica es muy espectacular desde el punto de vista técnico. Se realiza mediante cirugía percutánea, sólo requiere una incisión milimétrica, unos pocos minutos de intervención y el paciente vuelve andando a su domicilio. La recuperación, sin embargo, es lenta y no exenta de molestias, lo que conviene anunciar al paciente para que la decisión de intervenir se tome con plena conciencia, una vez agotadas las posibilidades de tratamiento conservador.

Sobre el autor

Eduardo Escobar Martínez

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