Sobre el autor

Eduardo Escobar Martínez

3 comentarios

  • Hola Eduardo!
    Soy un gran aficionado a la Real y considero que eres un gran traumatólogo, injustamente tratado a veces, posiblemente por ignorancia, y por eso considero indispensable que se aclaren ciertas cosas como haces en el foro con el caso Peiremans.
    Ayer vi tu entrevista en Teledonosti con Tito Irazusta y me pareció muy interesante y esclarecedor lo que comentaste de las acusaciones públicas en medios de comunicacion tanto locales como nacionales de un funesto personaje sobre dopaje en la real (sigue)

  • Fuera de toda situación financiera de los errores cometidos por supongo que todos los dirigentes (cada uno en su porcentaje), lo mas indignante para mi fue escuchar en la radio en un programa nocturno de gran audiencia como un señor ( para mas inri presidente) acusaba a la real de haberse dopado. ES GRAVISIMO!!E hizo un gran daño a la imagen del club y es una duda que en muchos queda. Nunca entendí porque no se actuó judicialmente y tampoco que no se hiciera frente a esa acusación de una manera mas clara y mas numerosa en los medios de comunicación.
    Lo de ayer por tu parte me alegro sobremanera pero no debe quedar ahi y que la gente se entere de verdad. Vivimos el presente pensando en el futuro pero no debemos olvidar ni dejar de resolver el daño del pasado.
    Perdona si no es el sitio adecuado para comentar mis pensamientos pero despues de escucharte ayer he pensado que era el momento.

    Un saludo y enhorabuena Eduardo!

  • Te agradezco mucho el comentario, Eneko. Y me alegra que te resultara esclarecedor. He de decir, sin embargo, que nada de lo dicho en el programa de ayer era nuevo. Cuando el en aquella época presidente del club dijo las barbaridades que dijo, no tuve más remedio que salir a la sala de prensa y hacer algo absolutamente inédito: defenderme públicamente, dentro del club, de las acusaciones de su máximo mandatario.

    La cosa era más grave si se tiene en cuenta que él estaba perfectamente informado de todo porque al tomar posesión del cargo le hice un informe detallado de la actividad del servicio y de los temas médicos pendientes de resolución -tanto traumatológicos como médicodeportivos-. Recibió, por tanto, un informe del gasto y de las posibilidades de mantenerlo, ampliarlo o disminuirlo, con adquisiciones de material, aparataje, etc… En el apartado de medicación se le comunicó que en el pasado se habían adquirido algunos compuestos que había que comprarlos fuera de las farmacias, todos legales (con nombre, acciones, precio, etc…) tan legales que se declaraban todas las semanas en el documento de obligado cumplimiento antes de los partidos, pero con un procedimiento muy incómodo porque mi compañero tenía que adelantar el dinero de su bolsillo (ojo, no era dinero negro o “B” o como quiera denominarse al dinero sin declarar, sino dinero en efectivo, que sacaba de su cuenta corriente y luego tenía que esperar a que la Real lo reembolsara)

    Le importó un pimiento. No importaba la verdad sino el rendimiento que pudiera sacar de unas declaraciones escandalosas, aún a base de meter la pata, como cuando hablaba de “hormona” de crecimiento, totalmente prohibida, confundiéndola con factores de crecimiento plasmáticos. Tampoco dijo que pidió a mi compañero un estudio con presupuesto para seguir adquiriendo las medicinas que con tanta ignorancia mencionaba.

    Como ves, tuvo respuesta y repercusión mediática pero la verdad no interesa tanto como la acusación aunque fuera falsa. Y además siguió insistiendo, al principio de forma tangencial porque vio que se había colado, pero luego de forma más sibilina: de vez en cuando mencionaba cosas como “tolerancia cero” que no es acusar de nada pero como es una expresión llena de carga, enfanga a quien recibe la expresión.

    Desde el club no se hizo nada, al principio porque era su propio presidente quien atacaba y después porque el nuevo consejo no lo creyó oportuno. Es posible que fuera una buena medida porque cuanto más se habla, más se emborrona la cosa en vez de aclararse y a lo mejor era más prudente dejar que se enfriaran y olvidaran los comentarios.

    Por mi parte, no. No olvido. No me parece que tenga que dejarlo así. No es mi estilo ni me gusta que se queden colgando las cosas. No seguí entrando al trapo para no comprometer a la Real pero tampoco me quedo callado si me preguntan. Es más: quizá en un futuro podamos hablar de otra manera porque, a pesar de que no soy más que un particular y no tengo medios para grandes procesos, yo no he dejado un asunto que actualmente se encuentra en el juzgado.

    De nuevo muchas gracias por tu comentario. Espero que tengamos oportunidad de hablar en persona algún día. Un afectuoso saludo del que desde ahora se considera amigo tuyo.

    Eduardo

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